Sábado 25 de Enero de 2020
Notibreves

aviso
A+ A A-

REFLEXIONES NAVIDEÑAS DE UN CREYENTE.

Jesús Vallejo Mejía

Escribo hoy, 25 de diciembre, y el tema obligado toca con Nuestro Señor Jesucristo, cuyo nacimiento celebramos en este día.

Según leí esta mañana, los datos más recientes indican que en el mundo hay algo más de dos mil millones de cristianos, más de la mitad de los cuales hemos sido bautizados dentro de la Iglesia católica, apostólica y romana. El resto se distribuye entre protestantes (37%) y ortodoxos (12%). Al Cristianismo le sigue en importancia el Islam, con cerca de mil doscientos millones de fieles. Y en tercer lugar ubica el Hinduísmo, con unos ochocientos cincuenta millones de seguidores, casi todos residentes en la India.

Por supuesto que no todos los que figuramos como cristianos somos practicantes. Es difícil establecer porcentajes precisos que nos den idea acerca de la participación efectiva de los bautizados en las diversas comunidades cristianas, pero por distintas vías se sabe que su número tiende a reducirse en el mundo desarrollado, a la vez que se incrementa en los países en vía de desarrollo.

Los datos estadísticos se prestan a distintas interpretaciones.

Para los creyentes, las cifras indicativas de la incredulidad representan un fracaso atribuible en buena medida a los propios discípulos de Cristo, pero sobre todo a la humanidad misma, que en términos del Evangelio de San Juan se ha negado a recibir la luz  que anuncia  la Buena Nueva. Los no creyentes, en cambio, piensan que la reducción de las comunidades religiosas preludia la llegada de una época feliz en que la racionalidad y la tolerancia se impondrán sobre las tinieblas de la superstición y el fanatismo.

Observemos que unos y otros conciben la plenitud y  la frustración  de la condición humana en términos de luminosidad y oscuridad. Pero los respectivos conceptos de  lo luminoso y lo oscuro se oponen entre sí. La luz de los creyentes es oscuridad para los incrédulos, y viceversa.

Es interesante observar cómo los seres humanos interpretamos el mundo que nos rodea, y nos interpretamos a nosotros mismos, al tenor de categorías que tomamos del mundo físico y extrapolamos al espiritual. Lo luminoso y lo oscuro, lo puro y lo impuro, lo limpio y lo sucio, lo diáfano y lo turbio, etc., son polaridades que resultan de nuestro contacto con las cosas y condicionan nuestros conceptos morales, esto es, la percepción de lo valioso y lo disvalioso.

¿Cómo saber si nuestros pasos nos encaminan hacia la Luz y no hacia la Oscuridad?

La cuestión interesa tanto a la vida personal como a la colectiva. A cada uno de nosotros nos interesa saber si vamos o no por buen camino. Pero también atañe a las sociedades la identificación del Bien y el Mal y lo que a ellos conduce, pues si el Mal cunde, aquéllas se destruyen.

El pensamiento dominante hoy en día parte de premisas no sólo equivocadas, sino insostenibles y que él mismo no puede afirmar explícitamente sin riesgo de contradecirse y autodestruirse.

Según se afirma a troche y moche, estas categorías son subjetivas y se fundan en consideraciones que cada uno se hace en su intimidad, de suerte que lo que parece bueno para unos no lo es para otros, y lo que a los de acá les repugna, puede ser atractivo para los de acullá.

Resulta, empero, que todo lo que pensamos como bueno o malo da resultados en nuestras acciones y en nosotros mismos. Si nuestras opiniones se traducen en actitudes, palabras y acciones u omisiones, de ese modo influyen en nuestros semejantes e incluso en el desarrollo de nuestra personalidad. De ahí que, como dijo San Agustín, somos lo que amamos, es decir, lo que valoramos o aquello en que creemos, que es lo que nos define.

Sartre remata diciendo que somos lo que hacemos, pero esto depende precisamente de lo primero, o sea de nuestros valores y nuestras creencias.

Lo que pensamos que es luminoso u oscuro determina, por ende, el panorama de nuestro universo moral y los resultados efectivos de nuestro accionar en el mundo. Y estos resultados son reales, no imaginarios ni virtuales. El que busca la Luz por buen camino, la encuentra; pero, si la confunde, se pierde y se frustra.

El Evangelio es tajante:”Por sus frutos los conoceréis”.Y en otro lugar añade:”¿Podrá por ventura un ciego guiar a otro ciego?”.

Todo esto apunta hacia la consideración de que los hechos señalan cuál es el camino de la realización plena de la persona humana, lo que la inunda de Luz y disipa la Oscuridad. Y esos hechos nos hacen ver que el mundo moral no es imaginario, sino que hay verdades morales y que éstas son decisivas para la perfección del hombre.

No hay tal, pues, acerca de que en este ámbito todo es del color del cristal a través del que se mire, pues los hechos muestran que las malas elecciones morales traen consigo consecuencias dañinas, en tanto que las buenas producen frutos halagüeños. Y esas malas elecciones no restringen sus malos efectos al ámbito privado de quienes las deciden, sino que se proyectan hacia los demás individuos y la totalidad del entorno social.

No cabe duda, entonces, de que la valoración del obrar humano da lugar por lo menos a tres clases de juicios, a saber: el que cada uno hace sobre sus resultados, el que cada uno de los demás elabora en torno de cómo podría afectarlo la acción del otro, y el juicio global que sobre todo los responsables de la buena marcha de la cosa pública formulas acerca de los efectos colectivos de las acciones individuales.

Esto lo vio con entera claridad Aristóteles, al sugerir que la justicia debe mirarse en las relaciones de la comunidad con los individuos, las relaciones de los individuos entre sí y las relaciones de cada uno de ellos con el todo social. Pero el individualismo moderno ha perdido de vista los aspectos intersubjetivos y colectivos de la moralidad, al tratar de reducirla al ámbito cerrado de la intimidad personal.

Ningún gobernante es capaz de ejercer su oficio pensando que los valores son del todo subjetivos y arbitrarios, de suerte que escapan de suyo a toda racionalidad. Su perspectiva no puede dejar de ser necesariamente global, lo que significa que debe partir de alguna noción indicativa de qué es lo bueno y lo malo para el conglomerado social.

Así las cosas, las grandes discusiones morales sobre lo que contribuye a la realización plena de la persona humana o a su frustración, esto es , sobre lo que en últimas es lo Bueno o lo Malo, se mueven en torno de lo que se considera que favorece la convivencia, lo que la perturba o lo que puede, según las circunstancias,  ser  indiferente en términos generales para ella.

Las políticas que promueven la difusión del ideario de la Ciencia y el descrédito del pensamiento religioso se fundan en que aquélla ilumina la acción humana, en tanto que el segundo la ofusca.

Hay pues detrás de todo ello unos juicios de valor acerca de los efectos del pensamiento científico y los del religioso sobre la vida humana. No se dice que cada uno es libre de optar por lo uno o por lo otro, tal como podría pensarse de acuerdo con las premisas de la ideología dominante , sino que en el conflicto entre lo científico y lo religioso debe prevalecer lo primero, porque es lo verdadero y diáfano. O sea, que la Ciencia es la Luz, mientras que la Religión es la Oscuridad.

Los grandes debates que enfrentan a nuestras sociedades en torno de las costumbres, especialmente las de la vida familiar y las sexuales, se mueven teóricamente a partir de premisas sobre la libertad de cada individuo de organizar su vida según le parezca y sin que nadie, ni siquiera la autoridad social, esté autorizado para imponerle sus pautas. Pero, bien miradas las cosas, se advierte que hay otras premisas implícitas, según las cuales podría pensarse que el orden familiar y el de la sexualidad son indiferentes para la colectividad, o que lo que a ésta precisamente le conviene es el desorden reinante en las costumbres.

Así las cosas, la fementida argumentación que dice partir de la base de la autonomía moral de cada individuo y el consiguiente relativismo en esta materia, sólo tiene fuerza en la medida que se considere que dicha autonomía no afecta el equilibrio de la sociedad y más bien lo beneficia. Pero cuando se advierte que ella puede alterar su visión de la convivencia, sus ideólogos no vacilan en constreñirla, tal como sucede hoy en día con las leyes sancionatorias de lo que se considera que son comportamientos ofensivos para con las minorías raciales, sexuales o de otras clases.

Los promotores del NOM tienen, pues, su propia visión del Camino, la Verdad y la Vida, que se contrapone radicalmente a la que nos ofrece el Evangelio. Y la están imponiendo a fuerza de sofisma, a menudo por la fuerza sutil de las manipulaciones de todo género, cuando no por medios no muy alejados de la fuerza bruta.

Queda por ver, sin embargo, si sus frutos lo son de vida luminosa y plena, o más bien contribuyen a la destrucción de la humanidad.

Se trata, en síntesis, de establecer si la Luz que verdaderamente ilumina es la de Cristo, cuyo nacimiento recordamos hoy, o la del Gnosticismo y su secuaz, la Masonería.

Habrá que mirar entonces si el Evangelio es la guía moral por excelencia para la vida individual y la colectiva, a pesar de los fracasos y los extravíos de sus difusores, o si una Ciencia que por definición es ajena al mundo de los valores y por ende ciega, es capaz de guiar nuestros pasos por buen camino.

Vuelvo sobre uno de mis maestros a distancia, Claude Tresmontant, para recordar que en su gran libro “L’Enseignement de Ieschoua de Nazareth” (Editions du Seuil, Paris, 1970), sostiene que el Evangelio formula una verdadera Ciencia, la de la divinización del ser humano, o sea, la de su plenitud, la que nos lleva a “ser perfectos como nuestro Padre Celestial lo es”.

Se trata de una Ciencia que va a lo profundo del fenómeno humano, no hacia lo que es parcial o externo, sino lo que constituye su realidad última, su dimensión espiritual. Es, por otra parte, Ciencia avalada por la experiencia de muchísimos santos a lo largo de cerca de dos milenios, experiencia que suele ignorarse por los amos del pensamiento que dominan las variadas disciplinas que se ocupan hoy de la mente, el cuerpo y el obrar humanos.

Es, pues, mucha la tela que hay para cortar acerca de estos tópicos.

 

Visto: 220

PROTESTAS MUNDIALES POR UNA ECONOMÌA EN DECLIVE Y NOTICIAS FALSAS

Andrés Oppenheimer

Una de las preguntas más grandes que todos nos estamos haciendo es si hay un común denominador en las protestas masivas que hemos visto este año en lugares tan diferentes como Chile, Colombia, Venezuela, Bolivia, París, Barcelona, Estambul, Teherán y Hong Kong. Aunque hay diferencias, creo que hay algunas cosas que muchas de estas protestas tienen en común.

A principios de esta semana, tuve la rara ocasión de entrevistar separadamente a los presidentes de Chile y Colombia sobre las manifestaciones en sus propios países, y hablar con funcionarios de otras naciones que han sido sacudidas por protestas callejeras. Con base en lo que escuché de ellos y mis propias conclusiones, aquí va mi lectura de los elementos comunes que tienen muchas de estas protestas.

Primero, las manifestaciones callejeras están teniendo lugar en el contexto de una desaceleración económica mundial.

Con la excepción de Estados Unidos, que disfruta de una recuperación económica desde hace una década, la mayoría de los países, incluida China, han visto sus economías caer este año. La economía latinoamericana se ha contraído de un 1.2 por ciento en 2007 a un magro 0.2 por ciento este año, según el Fondo Monetario Internacional.

Muchos países han tenido que aumentar los impuestos y recortar subsidios estatales para servicios básicos. Eso enfureció a mucha gente, lo que a su vez provocó protestas callejeras provocadas por diferentes medidas, desde un aumento en las tarifas del metro en Chile hasta un alza en los precios de la gasolina en Irán.

En segundo lugar, a medida que cientos de millones de personas en todo el mundo se integran al internet, se han creado grupos de intereses comunes, que incluyen facciones ideológicas, grupos religiosos, ambientalistas, miembros de la comunidad LGBT, amantes de los animales y otros, que tienen diferentes agendas.

En este nuevo mundo de burbujas digitales, los presidentes no saben exactamente con quién negociar. En el pasado, cuando había disturbios sociales, los presidentes se reunían con los líderes de la oposición, el comandante militar y el obispo. Hoy día, los presidentes no saben con quién hablar.

En tercer lugar, hay una avalancha de noticias falsas, que a menudo provienen de Rusia, Venezuela y otras dictaduras, que buscan debilitar a los gobiernos democráticos, como vimos en las elecciones estadounidenses de 2016.

Al provocar problemas en Chile, por ejemplo, la dictadura de Venezuela intenta demostrar que las economías de libre mercado no funcionan y trata de desviar la atención mundial de su propia crisis humanitaria.

De hecho, Chile ha reducido la pobreza más que la mayoría de los países del mundo, del 31 por ciento de su población en 2000 al 6.4 por ciento en la actualidad, según el Banco Mundial. En comparación, el régimen de Venezuela ha creado una catástrofe económica y social, que ya ha resultado en más de 4.5 millones de refugiados.

El presidente chileno Sebastián Piñera me dijo que Chile necesita hacer un mejor trabajo para evitar “abusos” contra los más necesitados, pero agregó que hubo injerencia extranjera en las protestas. Las agencias de inteligencia chilenas han investigado “millones” de noticias falsas en las redes sociales, y muchas pudieron ser rastreadas a Rusia, me dijo.

Como ejemplo, citó un video que circuló en días recientes que supuestamente mostraba el asesinato de un manifestante chileno a manos del ejército. Pero los fiscales luego determinaron que había sido asesinado por un grupo rival, dijo. Las noticias falsas son “una cosa organizada y sistemática”, agregó.

El presidente de Colombia, Iván Duque, reconoció que Colombia tiene una alta tasa de desigualdad, y agregó que las recientes protestas en su país se vieron exacerbadas por falsas afirmaciones de que su gobierno planeaba eliminar los programas de capacitación para jóvenes y aumentar la edad de jubilación.

“Esas fueron mentiras. Nunca habíamos dicho eso”, me dijo Duque. Agregó que muchos de esos reportes falsos en las redes sociales eran “patrocinados desde Venezuela”.

En resumen, hay diferentes causas detrás de las protestas en todo el mundo. Pero una economía mundial en declive, la desigualdad, la expansión del Internet y las campañas de noticias falsas bien organizadas, muchas de ellas procedentes de Rusia y Venezuela, son algunas de las cosas que muchas de ellas tienen en común.

 

 

Visto: 304

LA GUERRA CONTRA LAS GUERRILLAS Y LOS NARCOS SE GANA EN EL AIRE

DE LA ESPRIELLAEl arte de la guerra enseña que “todo movimiento militar es importante para la nación porque se trata de vida o muerte, de supervivencia o destrucción; es imperativo, por lo tanto, estudiarlo muy atentamente”.

Colombia está en guerra contra dos enemigos poderosos, que al final terminan siendo uno: el narcotráfico y el terrorismo. El tartufo Santos, que recibió al país con menos de 50 mil hectáreas de cultivos ilícitos, se lo entregó al presidente Duque con más de 200 mil. Esas plantaciones, controladas por estructuras armadas al margen de la ley, fundamentalmente las “disidencias” de las Farc, se traducen en toneladas de clorhidrato de cocaína, cuya comercialización irriga generosamente las arcas de ese grupo antisocial.

Combatir al narcotráfico y al terrorismo es un asunto sustantivo y fundamental; así lo ha entendido el presidente Duque, a pesar de estar parcialmente maniatado por la “Corte Constitucional” santista, que se ha ingeniado toda suerte de razones para impedir que se ponga en marcha el único mecanismo eficaz en la lucha contra los cultivos ilícitos: la fumigación aérea.

A través de la erradicación manual, es prácticamente imposible acabar con la coca. Existe evidencia de que hay zonas del país con cultivos de coca que producen hasta 6 cosechas al año. Los narcos, así como han invertido ingentes sumas de dinero en el perfeccionamiento de rutas para el tráfico y la compra de conciencias, han hecho lo propio para hacer cada vez más resistentes y eficaces las plantaciones de las que brota la materia prima de la cocaína, que, sin duda, es el combustible con el que ellos intentan poner en jaque a la sociedad y a nuestra democracia.

Al precio que sea, hay que retomar las fumigaciones aéreas. De no hacerlo, va a ser muy difícil romperle el espinazo al basilisco que tanto defienden las Farc y demás sectores de la izquierda, que se han convertido en los promotores de la prohibición de las fumigaciones. Para los terroristas con los que Santos pactó en La Habana, el asunto era de importancia extrema. Fueron ellos los que pusieron de rodillas al Estado y obligaron a que se suspendiera la aspersión. Esos individuos, que estuvieron encerrados durante décadas en la manigua y que crecieron exponencialmente hasta que la guerra llegó a los cielos, saben perfectamente que, gracias a las fumigaciones con herbicida y a los bombardeos, la correlación de fuerzas cambió en perjuicio suyo. La guerra contra el narcotráfico y el terrorismo, que, insisto, son la misma cosa, se gana desde el aire. Y así como es urgente que se retomen las aspersiones para llevar a los cultivos ilícitos a su mínima expresión, nuestra Fuerza Aérea y la aviación del Ejército deben gozar del pleno respaldo del Gobierno y de la ciudadanía, para continuar con los bombardeos a los campamentos de los criminales.

Resulta repulsivo que el santista redomado y enmermelado Roy Barreras, que representa lo más sucio y deleznable de la política, con sus debates cargados de odio, ventajismo, oportunismo y resentimiento contra nuestros militares y policías, se salga con la suya y logre amedrentarlos.

Lo que quieren los bandidos y sus cómplices (que son igual de criminales) es crear precedentes sociales y judiciales, para que los miembros de la Fuerza Pública no cumplan sus deberes de combatir el crimen, por temor a las represalias mediáticas y jurídicas. A las cosas hay que llamarlas por su nombre: el bombardeo contra la guarida en la que estaba escondido el bandido de las Farc, alias Gildardo Cucho, en la zona rural de San Vicente del Caguán, está dotado de toda la legitimidad, a la luz del Derecho Internacional Humanitario.

Claro que produce inmenso dolor que, en esa operación, siete menores de edad hayan perdido la vida, pero en ningún caso, aquellos decesos son responsabilidad del Estado. La culpa la tienen las Farc, Santos y, por supuesto, el miserable acuerdo de paz de La Habana, en el que no se exigió la desvinculación total de los niños en poder de los terroristas. No olvidemos que ese acuerdo se perfeccionó con el concurso canalla de Roy Barreras. Celebro la designación de Carlos Holmes Trujillo como ministro de Defensa. Que se tengan los criminales, porque no hay duda de que él va a llegar golpearlos, sin contemplación. Con el nuevo ministro, seguirán los bombardeos y, seguramente, se establecerán los mecanismos necesarios para que se pueda recomenzar con la fumigación aérea de la coca.

Y cierro con otra enseñanza de El arte de la guerra: “es necesario hostigar al enemigo para saber en qué parte está fuerte o débil…”y ese hostigamiento, debe darse desde los hermosos cielos de nuestra patria. La ñapa I: ¿Por qué Roy Barreras, demás hierbas del pantano y medios enmermelados no dijeron nada de los menores muertos en bombarderos legalmente ordenados por el tartufo en su momento? La ñapa II: Para que vayan viendo: ya van 15 extranjeros expulsados de país, cuya intención era —a no dudarlo— cooperar en el sabotaje que tienen programado los mal llamados encapuchados para el paro del 21 de noviembre. Aterra saber el número que aún queda por expulsar del suelo patrio y que nada se hace contra los connacionales que “supuestamente” quieren infiltrarse para aportar su cuota de caos y destrucción ese día.

Visto: 323

FRENAR YA A VADALOS Y SUS DIRIGENTES

MACKENSIE EDUARDO

FRENAR DESDE YA A LOS VÁNDALOS Y A QUIENES LOS DIRIGEN

11/11/2019 | Por Eduardo Mackenzie | @eduardomackenz1

 

Ante los anuncios de que el 21 de noviembre van a quemar a Bogotá, Medellín y otras ciudades, como hicieron en Quito y Santiago de Chile, el gobierno colombiano no debería esperar a que los vándalos profesionales, muchos llegados de Venezuela, según la prensa, ejecuten su plan. Hay que tomar medidas preventivas contra esa gente. Hay que reprimir y desorganizar los preparativos de lo que los voceros encapuchados ya anuncian como unos días y semanas de violencia generalizada.

Adoptar antes del 21 de noviembre una posición firme contra la “violencia revolucionaria” en preparación no equivale a abandonar el Estado de derecho. La democracia dispone de instrumentos legales para defenderse de sus enemigos violentos y para impedir y reprimir los asaltos depredadores contra la sociedad y los poderes legalmente constituidos.

El arsenal jurídico de que dispone el gobierno es conocido. El artículo 189, numeral 4, de la Constitución Nacional, dice que el presidente de la República debe “conservar en todo el territorio el orden público y restablecerlo donde fuere turbado.” La primera parte del numeral habla de la acción preventiva que debe tomar todo jefe de Estado. La parte segunda se refiere a la acción posterior a la alteración del orden público.

Desde el artículo 213 al 215, la misma Carta reitera cuáles son los poderes que debe ejercer un jefe de Estado ante las violaciones graves del orden público. El presidente de la República está facultado para hacer uso de la figura de los estados de excepción y, sobre todo, él puede declarar, más específicamente, el estado de conmoción interior en caso de grave perturbación del orden público. El artículo 296 habla de la aplicación inmediata de las órdenes presidenciales “para conservar o para restablecer el orden público donde fuere turbado”.

Ante las proclamas que lanzan en estos momentos los jefes subversivos, el gobierno haría mal en seguir pasivo. Esperar que esa gente pase al ataque le dejará irresponsablemente una ventaja enorme a tales fuerzas. Si el gobierno no actúa preventivamente es porque no quiere, no porque no puede.

Hay un video impresionante que circula en las redes sociales en estos momentos. Un encapuchado explica que ellos “apoyarán a Fecode y a la CUT” en su “lucha social” contra el “paquetazo de Duque”, el cual, dice, es un conjunto de “reformas tributarias, pensionales y agrícolas que atentan contra el pueblo de Colombia”. Agrega que el 21 de noviembre van a “atacar a la fuerza pública como nunca se había visto antes”, y que “ningún policía va a quedar sin sentir la fuerza del pueblo”. Dice que atacarán los principales medios de transporte, como el Transmilenio de Bogotá y el metro de Medellín, que esos sistemas de movilidad “tienen que quedar destruidos por completo”. Para hacer eso, alega, utilizarán gasolina, “papas bombas” y máscaras anti gas, pues van a seguir el ejemplo de lo que “hicieron en Chile y en Ecuador”. El energúmeno invita a fabricar explosivos siguiendo las instrucciones de una página web.

¿Cómo es posible que un forajido de esa calaña pueda obrar sin ser identificado y capturado? Ese sujeto es identificable por la cantidad de datos que deja en ese video: la dirección IP, el timbre de su voz, su acento, el lenguaje que emplea y, sobre todo, sus ojos y manos. ¿Qué espera la Policía para arrestarlo y clausurar la página citada?

La huelga revolucionaria que preparan el PCC, la CUT y Fecode no necesita inspirarse en lo ocurrido en Chile y Ecuador. Esa forma de asalto mortífero tiene su antecedente en el sangriento “paro cívico” del 14 de septiembre de 1977, que dejó 23 muertos (7 en Bogotá), 400 heridos, 30 de ellos policías, y 400 detenidos en Colombia. La huelga fracasó: pedía un aumento del salario mínimo del 50%. Sin negociar, Alfonso López Michelsen acordó después un aumento del 26%.

Los actores del próximo 21 de noviembre son los mismos de aquella fecha: la CSTC (hoy convertida en CUT) y Fecode. El paro de 1977 arrastró a las centrales UTC, CTC y CGT, las cuales deploraron más tarde su papel de idiotas útiles en esa aventura. El paro duró dos días en los cuales hubo francotiradores, incendios de almacenes, alcaldías, centros de energía eléctrica, camiones y automóviles, bloqueos de carreteras y avenidas. Para no perder la personería jurídica, los sindicatos actores de esa debacle dijeron después que el paro se les había “salido de las manos”.

Esa huelga salvaje no le trajo al país mejoras sociales. Todo lo contrario: abrió un capítulo de mayores desgracias. El PCC proclamó que esa huelga marcó “el comienzo de una nueva etapa de la lucha del proletariado colombiano”. En efecto, meses después, Cuba logró reforzar al M-19, y las Farc y el Epl recibieron mayores ayudas del exterior. Doce meses después, el 12 de septiembre de 1978, tres pistoleros maoístas, Héctor Fabio Abadía Rey, Alfredo Camelo Franco y Manuel Bautista, se introdujeron al domicilio de Rafael Pardo Buelvas, el ex ministro de Gobierno de López Michelsen, y lo asesinaron delante de su esposa. Los asesinos fueron condenados a veinticinco años de cárcel de los cuales sólo pagaron ocho.

Como en 1977, los organizadores visibles del levantamiento del 21 de noviembre disfrazan sus objetivos: hablan de “marchas” y de “protestas pacíficas” contra un imaginario “paquetazo neoliberal” del presidente Duque. En realidad, el nivel de vida de la población le importa un pito a la subversión: ésta lo que busca es tener una masa maniobrable en las calles para incendiar, inmovilizar a la fuerza pública y tratar de erigir un régimen “bolivariano”.

Ellos hacen circular en Twitter alarmantes rumores y exigen, a ciertas jefaturas sindicales y fracciones del parlamento, completar el dispositivo sedicioso. Allá ellas si quieren jugar al idiota útil. Eso se paga más tarde en pérdida de votos.

Cuando el mundo entero celebra los 30 años del derrumbe del muro de Berlín y del colapso del sistema comunista —que destruyó la economía, las ciudades, el medio ambiente y, sobre todo, a millones de personas de tantos países—, las Farc y sus servidores, como Timochenko, Petro, Cepeda y Robledo, quieren hacer retroceder el país a ese periodo nefasto de la historia. Los “dirigentes” del 21 de noviembre son obscurantistas, tan ridículos como peligrosos. Son perdedores irremediables. ¿Cómo es posible que franjas de la juventud universitaria traguen las mentiras de esa gente?

El desafío no son, pues, unas “marchas”. Están preparando, en realidad, una huelga revolucionaria que deberá durar varios días y semanas. Ante esa perspectiva, la prensa parece un poco más lúcida y evoca los peligros que se ciernen sobre el país. El partido Centro Democrático denuncia, por su parte, en términos claros, que el derecho a protestar está siendo desviado para justificar la ejecución de acciones destructivas, dirigidas por “anarquistas internacionales” y “grupos violentos”.

El CD y los otros voceros le piden al gobierno tomar medidas antes del 21. Álvaro Uribe pide a las autoridades “judicializar a los incitadores a la violencia”, pero incurre en ingenuidad al pedir a los organizadores del paro que ellos mismos “aíslen a los violentos”. Nada más urgente que poner a buen recaudo a los que lanzaron las jornadas sangrientas. No hay otra vía para proteger a los ciudadanos, a la fuerza pública, a los sistemas de transporte, los edificios públicos y los centros de trabajo. Los que están llamando a repetir “lo de Ecuador y Chile”, están invitando al pillaje, a la destrucción y a la matanza. En tales llamados hay mucho de apología del delito.

Los llamados de Iván Duque a “reflexionar” no bastan. Capturar a los comprometidos en esa operación es urgente. A los extranjeros habría que juzgarlos, pero no deportarlos, para que tengan que pagar con cárcel, y con multas, sus delitos contra Colombia. Deportarlos sería premiar sus crímenes con la libertad. Ese error equivale a lanzar combustible a la hoguera.

 

 

 

Visto: 432

EL NUNCIO ESTÀ INTERVINIENDO EN POLITICA Y NOS ESTÀ ACONSEJANDO CON CRITERIOS COMUNISTAS

Rafael Nieto Navia    

El status de los agentes diplomáticos (embajadores, nuncios de la Santa Sede y otros funcionarios diplomáticos) está reglado por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, un tratado universal que, además, recoge derecho consuetudinario y es obligatorio para todos los estados y la Santa Sede.

Los agentes diplomáticos tienen como función representar al Estado acreditante ante el Estado receptor, proteger los intereses del Estado acreditante, negociar con el gobierno del receptor y fomentar las relaciones amistosas, económicas, culturales y científicas entre los dos Estados.  Lo mismo se aplica mutatis mutandis a los nuncios apostólicos. Los nuncios tienen, además, importantes funciones en la relación entre la Santa Sede y las iglesias locales.

La Santa Sede, cuyo jefe es el Papa, no es un Estado. Pero es miembro de la comunidad internacional desde siempre y desde antes de que lo fueran la mayoría de los estados de hoy día. Mantiene relaciones diplomáticas con la mayoría de los estados, independientemente de su religión. El Estado de la Ciudad del Vaticano es un ente distinto que tiene acuerdos con Italia y algunas organizaciones internacionales.

Los nuncios son los agentes diplomáticos de la Santa Sede. Tienen las mismas obligaciones que los demás agentes, entre ellas la contemplada en el artículo 41 de la Convención: no inmiscuirse en los asuntos internos del Estado receptor.

El actual nuncio apostólico es monseñor Luis Mariano Montemayor, nacido en Argentina. Hace poco dio un par de entrevistas de las cuales cito algunos apartes: A una pregunta sobre su visita a ciertas regiones dijo que las Farc eran las que mandaban y agregó: “Y con ellas negociaban (las gentes) un statu quo que les permitía de alguna manera saber al menos a quién podían protestarle, ahora no. La gente no identifica quién tiene el poder, solo sabe que son muchos y que estos tienen luchas permanentes…Es una constatación. Hay ausencia del Estado en algunas zonas.”

Sobre la JEP: “Dejemos de torpedear, dejemos esta actitud de francotiradores contra el sistema de justicia transicional. ¿Por qué? Porque de algún modo hay que hacer justicia, y este mecanismo fue el que se eligió. Hubo una decisión de Estado... Ahora, hay que dejarlos actuar, dejar que muestren lo que valen y lo que pueden hacer… No vivir permanentemente buscando reformas constitucionales… son los Acuerdos, que gusten o no gusten, es lo que hay, fue lo que se negoció y tienen el aval de la comunidad internacional.” Sobre el Eln: “Es obligación del Estado y de la sociedad civil impedir que el débil sea explotado. Existe, aunque algunos lo nieguen, la violencia política, la solución política a través de la lucha armada. Con el Eln hay que negociar. Para ellos, como para las Farc, ha llegado el momento histórico, la lucha armada no tiene razón de ser… nosotros mantenemos contactos abiertos con el Eln, incluso por razones humanitarias.”

Sobre Cuba: “Era necesario comprender la posición de Cuba, comprender la posición de los países garantes y buscar una solución de las negociaciones en La Habana. Había que darle una mano a Cuba, que no merecía ser castigada, ya que estaba tratando de ayudar a Colombia, como ya lo había hecho con las Farc para salir del fracaso.” Sobre Venezuela: “hay ‘una diplomacia del micrófono’. Las dos partes se han dedicado a amenazarse… Además, el juego de pedir a las tropas venezolanas que deserten o que tomen partido por la oposición, o Maduro decir que apoya efectivamente a ‘Márquez’ o al Eln, y moviliza sus tropas, es un juego muy peligroso.”

¿Consejero político o intervención en política, monseñor?

 

Visto: 621

PÁGINAS WEB PARA USTED........
 

Agenda de partidos

Polo Democrático
IMAGE
FUNDADO en el año 2.oo2; lo integraron el POLO DEMOCRATICO INDEPENDIENTE Y ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA y tuvo sus raices en la ANAPO, LA UNIÓN...
Partido Social de Unidad
IMAGE
FUNDADO en el año 2005 por CARLOS IGNACIO CUERVO,JUAN MANUEL SANTOS Y OSCAR IVAN ZULUAGA,como neoliberal y una disidencia del partido LIBERAL....
Partido Verde
IMAGE
FUNDADO el 2 de octubre de 2.009,con el nombre de PARTIDO VERDE OPCION CENTRO,funcionando con personería  de ALIANZA DEMOCRATICA M19;y el 26 de...
Partido Cambio Radical
IMAGE
Empezó a dar sus primeros pasos en1998 como una disidencia del Partido Liberal;y en 2.002 integró la coalición que apoyó al expresidente ALVARO...
Partido Liberal
IMAGE
FUNDADO EN 1.849 por Don EZEQUIEL ROJAS ;y ha modificado en varias épocas sus princópios ideológicos. HOY DEFIENDE :una democrácia de centro...
Partido Conservador
IMAGE
EL CONSERVATISMO COLOMBIANO,ES UN PARTIDO ESTABLE,NO PERSONALISTA,CON UN PROGRAMA IDEOLOGICO Y POLITICO DE 1O PRINCIPIOS Y 8...
Centro Democrático
IMAGE
EL CENTRO DEMOCRATICO COLOMBIANO ES UN PARTIDO CON JEFE NATURAL Y SIN PROGRAMA DE PRINCIPIOS IDEOLOGICOS Y POLITICOS,FIJOS Y EXPLICITOS. FUNDADO el...

Usuarios En línea

Hay 4044 invitados y un miembro en línea

Indicadores económicos

De impacto

IMAGE
Sábado, 25 Enero 2020
IMAGE
Jueves, 23 Enero 2020
IMAGE
Viernes, 03 Enero 2020
IMAGE
Viernes, 03 Enero 2020
IMAGE
Viernes, 03 Enero 2020
Todos los derechos reservados Diario Naciona

Login or Register

LOG IN